"Raciones a lo GRANDE"

El martes, después de un incalificable partido de fútbol 7 con los compañeros de la beca, decidimos darnos un homenaje en algún bar de la, para la mayoría de nosotros desconocida, zona del Barrio del Pilar/Herrera Oria. Un compañero había ido en una ocasión a un lugar que prometía contaba con múltiples raciones gigantescas, dignas de cantares y leyendas, y no podía dejar pasar la ocasión de experimentarlo en mis propias carnes y contaros mi experiencia.
Dicho y hecho, nos dirigimos al lugar en cuestión con la sed propia de los post-partidos. Pedimos jarritas de 30cl. de cerveza y nos dejaron boquiabiertos y patidifusos con unas jarras congeladas hasta el punto de ser de un blanco opaco que nos hizo salivar mientras el joven camarero tiraba las cañas. La cerveza era San Miguel, pero tan tan fría que casi hacía olvidar su mediocre sabor. Con esta ronda nos dejaron claro con un platito de aceitunas que éste no es un lugar de tapas gratis con la caña, sino que hay que pagar para cenar.
Una vez calmada la sed, surgió el consecuente hambre. Habíamos visto al entrar a una pareja devorando un croissant (o cruasán) de proporciones monstruosas, relleno de lechuga, tomate, huevo frito, queso, jamón york... y no tardamos en pedir el nuestro para comprobar su sabor. El tamaño, gigante; el sabor, realmente bueno; y el precio, unos 8 o 9 €, nada caro para compartir. Arriba del todo os dejo la foto; para imaginar el tamaño no tenéis más que observar el palillero al fondo de la foto.
Acompañando la segunda ronda de cañas también ordenamos una ración de huevos rotos XXL, de 12€. No estaba mal, si bien no creo que sea lo más recomendable del lugar. Nos disgustó la falta de jamón, panceta, bacon o algún otro derivado del cerdo entre tanta patata y huevo revuelto. Dicha falta era suplida por un queso de poco sabor que le daba algo más de gracieja al asunto. Aquí tenéis la foto:
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Además de estos platos, existen en el bar sandwiches gigantes (del tamaño de 3 o cuatro normales en línea), hamburguesas, pizzas, kebabs, paninis y alguna cosa más. Estos platos no son muy caros así que veo el sitio recomendable para una cena distinta y de no mucho gasto con los amigos.
Dicho y hecho, nos dirigimos al lugar en cuestión con la sed propia de los post-partidos. Pedimos jarritas de 30cl. de cerveza y nos dejaron boquiabiertos y patidifusos con unas jarras congeladas hasta el punto de ser de un blanco opaco que nos hizo salivar mientras el joven camarero tiraba las cañas. La cerveza era San Miguel, pero tan tan fría que casi hacía olvidar su mediocre sabor. Con esta ronda nos dejaron claro con un platito de aceitunas que éste no es un lugar de tapas gratis con la caña, sino que hay que pagar para cenar.
Una vez calmada la sed, surgió el consecuente hambre. Habíamos visto al entrar a una pareja devorando un croissant (o cruasán) de proporciones monstruosas, relleno de lechuga, tomate, huevo frito, queso, jamón york... y no tardamos en pedir el nuestro para comprobar su sabor. El tamaño, gigante; el sabor, realmente bueno; y el precio, unos 8 o 9 €, nada caro para compartir. Arriba del todo os dejo la foto; para imaginar el tamaño no tenéis más que observar el palillero al fondo de la foto.
Acompañando la segunda ronda de cañas también ordenamos una ración de huevos rotos XXL, de 12€. No estaba mal, si bien no creo que sea lo más recomendable del lugar. Nos disgustó la falta de jamón, panceta, bacon o algún otro derivado del cerdo entre tanta patata y huevo revuelto. Dicha falta era suplida por un queso de poco sabor que le daba algo más de gracieja al asunto. Aquí tenéis la foto:
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Además de estos platos, existen en el bar sandwiches gigantes (del tamaño de 3 o cuatro normales en línea), hamburguesas, pizzas, kebabs, paninis y alguna cosa más. Estos platos no son muy caros así que veo el sitio recomendable para una cena distinta y de no mucho gasto con los amigos.
Ubicación: Fermín Caballero, 42. metro Herrera Oria.